Etiquetas

, ,

El Lunes pasado (Hace una semana, si, soy así de vago para escribir) unos cuantos tripulantes de la Tardis nos presentamos en los Cines Renoir con intención de ver District 9, como ya viene siendo costumbre, en versión original. Algunos la conocían ya por referencias, y acudían con cierta expectación. Otros, cuyo reino no es de este mundo, acudíamos sin apenas saber lo que veníamos a ver, salvando algunos carteles publicitarios realizados con gran perspicacia para despertar curiosidad:

campana-viral-distrito-9

Tras el acostumbrado previo de tomar algunas cervezas (Además de otras tras la sesión), nos metimos a ver la película. ¡Y que película! Sencillamente, y a título personal, lo mejor que he visto en ciencia ficción en muchos años.

La base argumental de la película es relativamente simple: Una nave se avería, llena de extraterrestres, sobre Johannesburgo. Y acaban creando un Ghetto para ellos. La comunicación es difícil, y aunque su tecnología es superior a la nuestra, no podemos utilizarla, dado que es biológica; no obstante, solo poseen armas, que es lo único que alcanzaron a bajar.

Pasan los meses y los años, y la comunicación, aunque difícil, se va produciendo. Pero el Distrito 9 es una zona deprimida, un campo de refugiados en Sudáfrica.

Como particularidades de la película, hay que decir que, en todo momento el ritmos es trepidante, el trasfondo sorprendente, y toda la película mantiene una coherencia que te mantiene pegado al asiento.

Distrito_9_District_9-116196176-large

Los efectos, sin resultar sorprendentes, son totalmente correctos; e indudablemente se puede notar la mano de Peter Jackson en la cantidad de vísceras que salpican la pantalla, así como en los miembros volando en diferentes direcciones. Si tenéis un estómago débil, esta no es vuestra película.

Personalmente, creo que nos encontramos ante una película que será de culto, probablemente la semilla de un universo que dará para mucho. Yo al salir del cine tenía la misma sensación que cuando vi otras grandes películas (Aunque tremendamente diferentes en todos sus aspectos) como Grand Torino, Memento o The Cube: “Madre mía, lo que acabo de ver…”.

Lo dicho: si no os molesta la violencia, las vísceras y ver al ser humano como lo más despreciable que puebla la tierra, y además os gusta la Ciencia ficción… ¡No os perdáis esta película!

By Mithur Sheridan
Anuncios