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Cuervo era un Forjado bueno y dedicado. Una obra bajo encargo, artesanía delicada en Mithril. Alto, espigado, con herramientas afiladas en vez de manos y tetricamente eficiente, como una enorme maquina de autopsias de rostro afilado.

Cuervo vivió y trabajo con su maestro toda su vida, apenas 3 años, y pese a las extrañas artes y costumbres del maestro, Cuervo nunca salio de la aldea y apenas de la casa donde trabajaba con su mentor. Pero un día el anciano murió, simplemente no despertó y paso a ser uno de los múltiples cuerpos que almacenaban en la casa. Cuervo intento sanarle, curar sus males, pero la edad no responde a la magia sagrada y como bien sabían en esa casa, la muerte es tan solo otra etapa. Asi que finalmente llego el momento del joven Forjado, de comenzar un nuevo camino, de salir a la luz y a lo desconocido, igual que había hecho su maestro.

Vago unos días por la carretera hasta que una mujer del pueblo le encontró. Una elfa mayor y amable que viajaba sobre un pesado carro, portando en el todas sus posesiones mientras un buey de mirada triste tiraba con esfuerzo del traqueteante camión de mudanzas. La elfa con su prominente embarazo viajaba a la capital a Sharn con la esperanza de unirse a alguna caravana, pero hacia días que viajaba sola y solicito los servicios de compañía y escolta de Cuervo, que rechazando cualquier pago al no comprender para que podría querer el dinero, siguió viaje con ella.

El viaje de la dispar pareja era tranquilo hasta que una noche, mientras buscaban donde acampar de una fronda del camino salio un elfo, de aspecto un poco bárbaro y maneras directas.

– Mi nombre es Krullek!!

Dos humanos más salieron del bosque. Al parecer, seguían el mismo camino, y tras pasar por el escrutinio de la nueva patrona de Cuervo se unieron a la compañía camino de la ciudad de las torres.

Durante el viaje, Asre explico que su marido, vivía en la ciudad, trabajando en la universidad y podría conseguirles trabajo como exploradores amablemente si ellos lo deseaban. También les explico era la orgullosa futura madre de un pequeño semielfo y que Cuervo era pertenencia de un pariente de ella, por eso confiaba en el desde el primer momento, ya que le conocía desde siempre, aunque él no lo sabia.

El camino a Sharn solo tuvo dos etapas dignas de mención, una cuando al amanecer un grupo de Forjados a caballo pasaron a su lado galopando y les insultaron con un vehemente “Aparta cacho carne”. Cuervo estaba muy sorprendido, no había visto mas constructor nunca y ahora varios pasaban a su lado, incluso una fémina!!

Un poco mas tarde un grupo de soldados paso en persecución de los Forjados. Por un momento quisieron investigar a Cuervo pero rápidamente el resto del grupo se declararon conocidos, compañeros de toda la vida de el y el Forjado quedo libre de sospechas mientras los fugitivos seguían ganado millas. Desde luego estaba resultando un viaje accidentado para Cuervo. Humanos, elfos y Forjados, e incluso lobos que hablaban con el humano druida. Desde luego Cuervo intentaba agradar pero en ocasiones resultaba muy complicado entender que querían o que motivaba a semejante grupo.  Que, por cierto, parecían estar nerviosos por algo que no mencionaban y habían llegado a manos de Cuervo muy heridos, y agradecieron las “reparaciones” que el clérigo forjado les aplico.

La segunda parte mencionable del viaje fue la llegada a Primera torre. La pequeña ciudad (por llamarle algo) que hay justo antes de Sharn cuya única cosa mencionable es la gran posada para viajeros y comerciantes que se encuentra en su centro. Pasaron noche allí y mientras la patrona descansaba, los jóvenes aventureros decidieron disfrutar del ambiente, los licores y el espectáculo que una compañía de teatral de cambiantes estaban dando en el gran salón de la posada.

La compañía teatral del Magnifico Onficus & co. “Cuatro actores, mil caras” su lema, interpretaba una alegre y un punto obscena obra teatral para disfrute de la concurrencia. Cuervo acepto la proposición del camarero de probar el destilado para Forjados especialidad de la taberna y disfruto sorprendido de la corta conversación de un bardo de sus especie que le hablo de pasión, diversión y placeres de la vida, cosas totalmente incoherentes para el.

Resacosos y consumidos llegaron a Sharn, donde contrataron una aerocalesa que llevase a Asre y sus cosas a su nueva casa mientras ellos caminaban hasta el lugar. Sharn es la mayor ciudad de Eberron, es una ciudad creada sobre un punto de contacto con el plano aéreo, la antigravedad mágica campa a sus anchas y la ciudad ha sido construida en unos estrechos barrancos, cara al mar, pero al no poseer espacio horizontal para medrar ha crecido a lo alto, como un New York medieval (en mas de un sentido) donde las grandes torres se elevan como agujas mientras un entramado de plazas puentes y plataformas conforman las vías publicas.

Tardaron un poco en llegar al pie de la universidad, mientras una pesada y sucia lluvia caía sobre ellos, arrastrando por las torres lenguas de agua y creando cascadas entre los puentes, hasta que casi habían llegado al nuevo hogar de Asre cuando divisaron unas figuras en el siguiente puente, combatiendo. Una sombra grande y rápida asestaba tajos velozmente a un ser más pequeño que se defendía e intentaba escapar. El elfo y el druida salieron corriendo a gran velocidad mientras Cuervo quedaba atrás con su pesado cuerpo acercándose precavidamente junto con Krod.

Gritaron y la figura mas pequeña callo al suelo. El atacante salto por el puente y tan solo Krod vio como se colgaba de las vigas inferiores y les acechaba. El hombre que yacía en el puente estaba muerto. Su cartera indicaba que era profesor en la universidad y bibliotecario. Ver su nombre congelo la sangre de Cuervo. Era el marido de Asre y estaba muerto al pie de su casa.

By Freakita

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