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Temporada 1 Capitulo 3

 ¿Estoy hablando con un muerto? …esto se avisa

-Antipo-

Continua la persecución hacia el norte tras el rastro de Demostenes y sus hombres. Cuando el sol empieza a asomarse tras las primeras estribaciones de las montañas, los cansados perseguidores ven a lo lejos un pequeño pueblo rodeado de una empalizada de madera. En el camino hacia el pueblo, que se desvía de la carretera, están los cadáveres descuartizados de una caravana completa, con terribles heridas de garras. Casi ya en las puertas del pueblo, esta el que parece su jefe, un gordo comerciante cartaginés. Los lugareños les cuentan que fueron exterminados por la noche, sin llegar a conseguir entrar, y que ellos no se atrevieron a salir. Fue un monstruo de las montañas, que lleva años rondando la aldea. Interrogando a los aldeanos, descubren que el monstruo no llega a atacar por que la aldea esta protegida por una extraña planta azul que lo repele.

Se detienen a comer y prosiguen su viaje, pero al salir, ven como los aldeanos, mientras saqueaban y quemaban los cadáveres han dejado abandonado un huevo reptiliano, que se queda Inzi y un pergamino protegido por un cartucho de marfil con sellos de origen cartaginés y egipcio, que abre Armod, pero esta escrito en egipcio antiguo.

Continúan hacia el norte atravesando dos aldeas donde no hay hombres, que han partido para recuperar a sus niños de manos de Demades, que al parecer, ha raptado a pequeños de toda la región. En la siguiente aldea, sin embargo encuentran a un guardaespaldas de Demostenes, con cuatro esclavos, y lo eliminan. Al intentar usar sus caballos descubren que todos están agotados o heridos, y por eso fueron dejados atrás.

A punto de abandonar coronar otro valle, alcanzan a un grupo de más de cuarenta aldeanos armados. Pese a que Inzi y Antipo intentan esquivarlos, Armod se lanza al galope y atraviesa el grupo que le lanza piedras e incluso una flecha, lo que hace que el vikingo se detenga y se disponga a atacarlos. Tras discutir con ellos y amenazarlos, acaban continuando su camino.

Casi anochece cuando encuentran por fin a Demostenes y otros cuatro esclavos, que han parado a hacer noche junto con unos músicos que viajan hacia Argos. Todos comparten hogueras para estar más seguros. Mientras que Inzi y Antipo intentan hablar tranquilamente, Armod enseguida rompe el hielo acusando a Demostenes de haber huido de ellos. Ante esto y la amenaza del combate, Demostenes se suicida rompiendo una bolsita de veneno que escondía en su boca, susurrando una frase en egipcio. Lo registran y se quedan con un colgante de un ankh con una joya roja, además de otro pergamino en un cartucho de marfil idéntico al que ya tienen, pero que dejan intacto. Cenan con los músicos, y una mujer negra que toca tambores que habla egipcio les traduce la frase que oyeron decir a Demostenes, “Ammon volverá a reinar”, que para ella es una frase arcaica, de otros tiempos. Tras charlar un rato, sobre dioses y los sacrificios que hacen a ellos todavía en diferentes lugares de la Eikumene, la mujer les hace callar, ya que oye algo en el viento. Al escuchar, todos oyen perfectamente los gritos de dolor y miedo en el paso al valle, alli donde deberían estar los lugareños que avanzan hacia el norte, como si estuvieran en combate. Deciden dormir haciendo guardias, aunque nada sucede hasta el amanecer.

Continúan el camino con el amanecer, hasta llegar al desfiladero que se abre al oeste, por donde les dijeron en Calcis que tenían que continuar. Giran, y tras unas horas descubren una barrera de cráneos, un muro de magia que protege la zona. Algo que saben que es solo una superstición, asi que continúan, pero en cuanto cruzan bajo los cráneos, Antipo cae del caballo, asaltado por un sueño, donde ve una pequeña cabaña llena de gente, apretada entre si de forma imposible, gritando, y con Demades entre ellos. Inzi y Armod se detienen para ayudarle, mientras el heleno recupera la consciencia.

Inzi (Elvira) +7 25

Armod (Emilio) +13 30

Antipo (Victor) +9 24