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Temporada 1 Capitulo 6

AurelioSi esa mujer entra en mi casa… es comunitaria

-Antipo-

Tres legionarios vuelven a una de las pequeñas aldeas de la frontera, donde el Imperio ha instalado colonias de veteranos para poblar esas tierras. Es de noche, y vuelven tras patrullar el bosque. La aldea esta llena de gritos y ruido de pelea, y la sombra de un ser de casi tres metros destaca sobre las sombras. Se lanzan sobre ella, y de forma desesperada y heroica, consiguen hacer huir a un monstruo con piel de serpiente y cuerpo de mujer, con un rostro casi humano, pero con ojos rojos y brillantes, tras herirlo repetidas veces, pero viendo como sus heridas se van cerrando.

Los personajes despiertan, tras soñar con ese combate. Antipo ha arrastrado a Inzi y Armod en su sueño. Cabalgan hacia la zona donde han calculado que puede estar huyendo el monstruo y encuentran sus huellas. Cada vez más rápido lo van alcanzando. Ven como un kilometro más atrás, otro jinete también persigue al monstruo, pero son ellos los que se lanzan sobre el. Al estar más cerca ven como esta escupiendo sangre verde por su boca, y su paso es cada vez más lento y errático. Armod baja de su caballo, y con dos golpes de su espada, elimina al monstruo fácilmente.

En ese momento, los alcanza el otro jinete. Un general romano, Aurelio, que manda la III legión. Perseguia al monstruo y ha dejado atrás a su escolta incapaz de seguirle. Tras un primer momento tenso, Aurelio les agradece que hayan eliminado a la Erinia. Conversan y este les garantiza que el Imperio les debe un favor, cuando ellos lo consideren, ya que el monstruo ya había aniquilado dos colonias, y muchos legionarios. Parten mientras ven en el horizonte, bajo la luna, como se acercan más jinetes romanos.

Consiguen volver a la caverna que les indico Mnemosine, y la atraviesan rumbo a Atlantis. Cuando Inzi siente que ya están cerca, van notando cenizas de madera en el suelo y raíces de árbol por todas partes. Al llegar a una bifurcación ella nota que la que asciende lleva a la ciudad, pero se empeña en ver que hay en la otra. Bajan, mientras aumenta la cantidad de cenizas, y el calor, mientras la caverna ya es casi por completo de madera. Acaban por encontrarse con tres esclavos de Atlantis, que llevan grandes cestos a su espalda con carbones ardiendo. Aunque desconfían, los personajes se ganan su confianza y les explican que son para mantener ardiendo el gran árbol a los mundos y evitar que los portales vuelvan a abrirse. Los dejan atrás y suben a la superficie, saliendo sin ser vistos por los establos del Templo de Atlas.

Siguen tres días en los que hablan con los Sacerdotes para informar de todo lo que han hecho, aunque acaban viendose involucrados en lo que parece conflicto oculto entre varias facciones de la ciudad, con opiniones enfrentadas sobre como enfrentarse a los peligros del Inframundo y su control político sobre los reinos humanos.

Aun asi consiguen tiempo para disfrutar de sus nuevos hogares como Ciudadanos de Atlantis, incluyendo mejorar sus casas comprando esclavos. Para ello visitan el mercado en la ciudad exterior, volviendo con seis esclavas, todas ellas entrenadas para los placeres carnales, habiendo gastado casi todo lo que consiguieron en su viaje, al menos Armod y Antipo, y volviendo enseguida a la casa para disfrutar de sus compras en una larga noche.

Mientras, Inzi disfruta de los garitos de juego de la ciudad exterior, aunque al volver al amanecer, se encuentra con una extraña visita en casa, Nang, uno de los más influyentes Señores de Atlantis, que hace despertar a unos agotados Armod y Antipo para mantener una conversación con los tres, también relacionada con los conflictos internos, pero más para informarles y saber su opinión, que con cualquier otro fin.

La revelación es que les avisa de que los Oráculos van a hacer un anuncio en el Consejo de Altos Señores, que parece ser que esta relacionada con ellos, y su papel a desempeñar en el futuro próximo.

Inzi (Elvira) +23 77

Armod (Emilio) +16 91

Antipo (Victor) +3 60

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