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Temporada 1 Capitulo 9

¡¡¡Aquiles!!!, ¡¡¡follaniños!!!!, ¡¡¡Maricón!!!!!

-Assim-

Nueve semanas han pasado ya y los guerreros atlantes al servicio de Sir Bagoas siguen atrapados en Tiro, mientras su señor dedica sus horas al estudio de todo tipo de pergaminos, documentos y libros de oscura sabiduría, aunque Magan descubre que en la mayor parte de los casos no son más que palabreria sin sentido, aunque algunos si son realmente fuentes de saber.

Enid y Areika se dedican a entrenar sus habilidades de combate, aunque Enid además ayuda a la guardia de la ciudad, y Areika habla con los viajeros y comerciantes para aprender lo que saben sobre monstruos de toda la Eikumene. Assim recorre los bajos fondos, conociendolos, pero también aprovechando para hacer negocios de todo tipo. Por ultimo, Teucro dedica sus horas a cuidar enfermos. Tanto los ricos que pueden pagar, como en los barrios pobres, donde además reparte sus ganancias.

Por fin, una mañana, Bagoas los reúne en la terraza elevada de una posada y les anuncia que al día siguiente partirán hacia Egipto, al sur. Allí van a viajar a Siwa, un oasis en lo más profundo del desierto, donde Bagoas quiere recoger una armadura que compro hace más de cinco años. Tiene un pergamino que le da la propiedad, pero tiene que viajar alli a por ella. Es un importante objeto con propiedades poderosas, y será necesario en el futuro. Todos tienen que estar a la mañana en el puerto para iniciar el viaje, que sera por tierra.

En ese momento, oyen una algarabía en la calle. Una turba lleva a un hombre y una mujer hacia la plaza para lapidarlos. Teucro baja rápidamente y se interpone entre el hombre que dirige la turba, un judío llamado Saulo, y sus víctimas. Mucha gente lo conoce, y se detiene, mientras habla con las víctimas. Es un misionero cristiano y dos mujeres que lo siguen, una de ellas acusada de matar a su marido para seguir al monje. Tras disolver la multitud, entregan a los tres en los cuarteles de la guardia, donde descubren que los guardia no habían aparecido por que estaban todos en la muralla. El día anterior el navío de Aquiles, el gran héroe estaba fondeado frente al puerto, y hoy parte hacia el sur, pero antes esta dando la vuelta alrededor de la ciudad, saludando a la gente. Los atlantes suben a las murallas, y ven a Aquiles en la proa del barco, saludando a la multitud. Cuando el navío pasa junto a ellos, Assim se esconde tras el enorme cuerpo de Areika, y grita con una voz sorprendente para su pequeño tamaño, insultando a Aquiles. Este ve a los atlantes, y su navío cambia el rumbo hacia mar abierto. La gente en la muralla mira a los guerreros con desprecio, pero nadie se atreve a acercarse a ellos, o reprenderlos.

Vuelven hacia su casa, cuando descubren que un hombre los sigue entre la multitud. Enid usa sus poderes y se situa tras el hombre, acorralandolo en un callejón. Lo atrapan y lo interrogan, y descubren que es un zelota, un asesino hebreo, que les confiesa que han sido contratados para matar a Bagoas, y que el resto de los suyos lo están matando en este momento. Tras dejarlo inconsciente corren hacia la casa. La primera en llegar, usando un caballo entre las calles, es Areika, que mata a un zelota en la puerta y sube a toda prisa al estudio, solo para ver la cabeza de Bagoas ya arrancada. Es rodeada por seis enemigos más que la atacan, superandola con el numero poco a poco. La segunda en llegar es Enid, usando sus poderes, pero cae rápidamente herida. El ultimo llegar al combate es Assim, que sin embargo cae al momento de una cuchillada. Cuando consiguen llegar Teucro y Magan solo Areika esta en pie, y el sanador cura a los gravemente heridos, aunque ya no puede hacer nada por Bagoas.

Dos de los zelotas estaban heridos. Uno intenta huir, aunque un golpe de Areika lo hace caer mortalmente desde el tejado y el otro es interrogado. Les confiesa que fueron contratados por una hermosa mujer rubia, con una extraña capa roja. Tras pagarles, la siguieron, y vieron que subía a un barco, el Argo. Le dejan marcharse, pero parten al puerto, para investigar el buque. Allí descubren tras hablar con los tripulantes que la mujer y otros tres acompañantes, también con capas rojas, han bajado a tierra por la tarde, y en una barcaza se han ido a la costa, y continuado por tierra hacia el sur.

Magan (Conchi) +11 22

Assim (Ludo) +7 27

Teucro (Cerrato) +13 20

Areika (Elvira) +13 36

Enid (Chus) +25 49