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Tras la review del campo de Alpedrete, aqui tenemos nuestro segundo post sobre los campos de airsoft que podemos disfrutar en Madrid, y en esta ocasión, visitamos el campo de La Atalaya.

Para empezar, el campo tiene la enorme ventaja de estar situado a treinta kilómetros de Madrid, con una buena comunicación desde la A-42, con lo que el viaje es comodo y rapido. Una vez llegamos, tenemos un buen montón de bandas de señalización en su entrada, para que nadie se pierda. Y primer detalle para que se note que todo esta bien organizado. En el parking, además de unos soportes separando cada plaza, nos recibe un organizador indicando donde pueden situarse los coches, evitando atascos y malos posicionamientos. Con buen criterio, han limitado el numero de jugadores por partida, evitando asi aglomeraciones que se ven en otros campos de este tamaño y estilo, y que acaban perdiendo sus clientes, hartos de partidas superpobladas, asi que, con el exito que estan teniendo, hay que estar atento a su facebook y el foro para apuntarse rapidamente.

Cogemos nuestro equipo, y aunque hay quien prefiere dejarlo en el maletero y prepararse en el parking, la mayoria entran en la zona de descanso y equipamiento. Una pequeña explanada donde hay unas casetas con baños, vestuarios, una gran tienda de campaña militar, cerrada en invierno y con los laterales recogidos con el buen tiempo, y una gran zona para dejar las bolsas y prepararse como podéis ver en esta foto. Además, una tienda con consumibles de todo tipo, donde vas pagando y los que hayan alquilado, recogiendo su material. Con organizadores dedicados exclusivamente la parte burocratica, y bueno, sirviendonos cafes y refrescos, que siempre se agradece de mañana.

Los primeros que están ya equipados, van entrando en el campo, que esta rodeado de malla para evitar que las bolas salgan de la zona de juego, y se va pasando crono, con un organizador cargando bolas de 0,20 en los cargadores, para evitar simpáticos. Dos cronos, y un organizador dedicado a ello exclusivamente, y la cola se mueve a toda velocidad. En cuanto hay un numero de jugadores dispuestos, se empieza con una partida rapida, en vez de esperar a los más lentos. Asi se van calentando un poco los jugadores que ya conocen el campo y las reglas.

Y descubrimos el campo. Naturalmente hablamos de un campo CQB, pequeño, pero que ha ido cambiando y mejorando con el tiempo, a medida que se iban añadiendo más casetas, parapetos, posiciones, y material de atrezzo, que llega a incluir un cementerio y un mercado con cuatro filas de tenderetes. Tenemos también un chalet, unas cuadras y una torre, que da nombre al campo. Aunque no hay vegetación, la gran cantidad de obstáculos y estructuras, permite movimientos por sorpresa, y emboscadas, sobre todo cuanta menos gente hay jugando. Nunca puedes estar tranquilo, ni ignorar un angulo, o te puede sorprender un enemigo.

Con todo el mundo ya equipado, tiene lugar la charla de seguridad y reglas, explicando con ejemplos y bastante detalle, incluyendo uso de granadas o encontronazos cercanos, algo muy habitual en este tipo de campo. Se dividen los equipos, y se explica la primera partida. En general, se trata de partidas rápidas, con reglas especificamente pensadas para que se desarrollen de forma rapida, evitando estancamientos y premiando los equipos que ataquen. Captura de banderas en diferentes formatos, poner bombas, VIP´s , ocupar posiciones enemigas y variantes de juegos de todo tipo. Logicamente no es un campo para mil-sim, y si para escaramuzas y combate sin pausa, y asi se utiliza el campo, pero sobre todo en las partidas abiertas. Por que otra historia son las partidas más privadas, donde se intenta aprovechar la gran cantidad de atrezzo y estructuras, para crear guiones con historia, que aprovechan el entorno, pero ya con todo el mundo dispuesto a ese tipo de partidas.

A mitad de la mañana, se hace un descanso, ya que en este campo no hay ratos donde los jugadores pueden estar más o menos parados o tranquilos, y todo el mundo aprovecha para municionar, beber algo y muchos, para comerse el bocadillo que han encargado a primera hora. Un ratito de descanso, charla y comentar la partida, y regreso al campo con más energias, para disfrutar con unas cuantas partidas hasta la hora de irse. Aunque hay que comentar, que muchas veces, durante el descanso, hay quien se queda un rato jugando. Nuestro equipo, por ejemplo, suele aprovechar para montar sus propias partidas en la zona del mercado, solo con pistolas, con algún otro jugador que se anima a acompañarnos.

En resumen: Para mi, el mejor campo para llevar novatos en su primera partida. Instalaciones completas, buena organización, tienda, bocadillos y gracias a los esfuerzos que llevan haciendo desde el principio, un muy buen ambiente, con mucha gente que va repitiendo y creando un nucleo de jugadores que ya sabes que van a pasarselo bien. Partidas rápidas y continuas, con mucha acción y movimiento. El complemento ideal para ir alternando con las partidas más tácticas en campos grandes.