Etiquetas

,

Este no ha salido del fiordo -Inzi-

Tras una noche de discusiones entre los jefes de clan, Armod vuelve al campamento de sus hombres. Ragnar de Vestmar ha sido nombrado General del ejercito, y el atlante ha sido designado jefe de exploradores, al mando de los mercenarios normandos de caballería. Su misión sera adelantarse un día al ejercito y buscar a los wendols. La oposición del joven y ambicioso Harald de Svenland ha sido constante, pero ha tenido que llegar a un acuerdo.

Cuando llega a su tienda, Inzi y Antino estan agotados. Durante toda la noche han luchado en sueños contra Morgana, hasta conseguir salvar a Nimue, y aunque vivos, están sin fuerzas.

Reciben la visita de Boadrio, el señor atlante, que tras discutir a voz en grito, exigiendo a Armod que no se inmiscuya en su búsqueda de gloria, lo que aprovecha Inzi para llegar a un trato. Dejaran que Boadrio sea el heroe, cuando haya la oportunidad, a cambio de una buena recompensa económica. Aprovecha para compartir de forma más disimulada sus dudas sobre la unión entre los hombres del norte. Teme que en cuanto los wendols sean derrotados, los clanes se enfrenten entre si.

Justo cuando unos guerreros están avisando de que han llegado mensajeros del oeste, reciben la orden de ir al castillo, que se ha convocado a todos los jefes. En el gran salón, se ha colocado junto al espectacular trono de Harald, un sencillo trono de madera para Ragnar, el nombrado general. Los mensajeros resultan ser dos chicos que han llegado desde Hedmark, avisando que una flota de seis barcos llego a sus costas. Después de que sus emisarios dijeran que venían en paz, preguntaron donde estaba reunido el ejercito, y que ellos también iban a luchar contra el mal que descendía desde el norte. Antes las preguntas de los señores, los chicos dicen que los barcos venían desde muy lejos. Que se hacen llamar Templarios, y son adoradores del Dios Unico.

Muchos jefes, entre los que destaca la voz de Armod, estan en contra de la presencia de los cristianos, ante el peligro de que sus monjes infecten a la población con sus creencias, como siempre hacen. Además, como se han enterado de lo que sucede, y por que quieren ayudar contra unos salvajes, son preguntas que por ahora no tienen respuesta.

Tras muchas discusiones, deciden enviar a la caballería normanda rápidamente al sur, ya que los chicos avisan que los Templarios están subiendo a pie por el río hacia Svenlad. Con ellos ira Harlad, como segundo al mando, para decidir si se les permite permanecer en Skania.

Parten hacia el sur. El viaje empieza con problema, cuando Harald se empeña en no ir al galope, pese a las protestas de Armod y los normandos. Pero en las horas de viaje sucede algo inesperado. Inzi y Antino empiezan a hablar con el joven Harald, y van consiguiendo ganar su confianza, y que les escuche, pese a sus caprichos y su tendencia a no escuchar.

Casi a mitad del día, el grupo encuentra a la comitiva templaría. Más de doscientos guerreros fuertemente armados. Veteranos dirigidos por un Obispo, con el que parlamentan los personajes y Harald. Los templarios afirman querer luchar contra el mal del norte, y piden permiso para quedarse en Skania. Los personajes deciden enviar unos mensajeros al norte, para que el General y el Consejo decidan, informando que solo vienen guerreros en la comitiva templaría, no monjes que puedan dedicarse al proselitismo.

Mientras aguardan la respuesta, son invitados por el Obispo a comer con el. Asi, Inzi y Antino pueden disfrutar de alimentos no vikingos. Narcisus resulta ser un buen conversador, y un hombre razonable, que acepta las protestas de Armod sobre como los monjes cristianos se infiltran en todos los pueblos a donde llegan. Pero insiste en que están aquí solo para combatir el mal. En la conversación descubren que los Templarios no quieren enfrentarse a los wendols, si no, viajar aun más al norte, para enfrentarse con un mal que ha nacido. Habla de muertos que se alzan de nuevo, y amenazan la vida. Es por culpa de esos seres, que los wendols han huido hacia el sur, huyendo por miedo. Inzi le propone que viajen en sus barcos hacia el este, y suban por los valles, evitando a los wendols.

Vuelven los mensajeros. El Consejo ha aceptado que los templarios viajen hasta Svenland para decidir si se les permite permanecer en Skania para enfrentarse al mal que surge en el norte. Ambos grupos parten hacia la ciudad.

Antino +5

Armod +5

Inzi +4