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Y nos advirtio sobre Lo Fong –  Clarice Baker

El avión continua ganando altura, y Baker comprueba que coge el rumbo correcto para viajar a Shanghai. Aun así, entra en la cabina, para hablar con los pilotos. Intenta hacerse la tonta con ellos, de forma seductora, ya parece que va funcionando, pero Shepperd lo impide al mostrarse ofendido e instar a los dos hombres a que no la toquen.

Dudando de que seria más conveniente, deciden usar los códigos de la agente inglesa, para aterrizar en el aeropuerto militar de los americanos, en vez de en el aeropuerto civil, donde seguramente los estarán esperando. Pero las horas de vuelo y sueño se ven alteradas. Mientras estaban durmiendo se ven introducidos en un extraño sueño común que los lleva a una aldea en las estribaciones del Himalaya.  nepal2Se desplazan sin moverse desde un prado, hasta una casa, donde un anciano chino les pide que no entreguen el objeto que portan, que no lo lleven a Shanghai, ya que allí, el militar americano se lo venderá, por dinero, a un malvado llamado Lo Fong, su propio hermano. Deben viajar a su Bayul y dárselo a el, que lo guardara lejos de malas manos. Al interpelarlo por como podran encontrar ese lugar, o que es un Bayul, les dice que vayan a la casa de huéspedes de Jin Jian en Shanghai, que allí encontraran el camino.

Erika

Ya despiertos de tan extraño sueño, deciden en el ultimo momento, volver a alterar el rumbo y aterrizan bajo una tormenta en el pequeño y atestado aeropuerto que usan los aviones chinos, casi en el interior de la ciudad. Bajan rápidamente y se mezclan entre la gente, viendo en el ultimo momento un avión nazi aterrizando, del que bajan el oficial alemán que les saco la foto hace días, con seis hombres armados, aunque vestidos de civil, y una joven rubia muy guapa.

Se pierden con rapidez entre las callejas de la ciudad, discuten sobre su siguiente paso, hasta que Clarice llama a Michael, su superior de la inteligencia británica en la Embajada de Shanghai desde el teléfono de un hotel occidental. Le informa que tienen el objeto, pero que han descubierto que el Coronel del regimiento de marines, es un traidor, que vende objetos al mercado negro. Michael les comunica que intentara enviar un cable a Washington, para comunica con el Departamento de Guerra, de donde recibió las ordenes de enviar a los tres. Baker le dice que se esconderán, y se pondrán en contacto por teléfono en dos días.

Tras la conversación, buscan la casa de huéspedes de Jin Jian, el lugar que les fue comunicado en sueños. Es pequeño edifico de dos plantas, escondido entre callejas, donde no se ve más que a un aburrido chino en el mostrador. Entran, y sus preguntas no encuentran ninguna pista… hasta que ven pasar por el pasillo del piso superior, Jack Bradyarmado con solo una toalla a Jack Brady, el hombre que intento comprarles el objeto en Nanking. Tras dudarlo, gritan su nombre, y baja las escaleras. Les acaba pidiendo permiso para vestirse, y poder desayunar todos.

Ya en el pequeño comedor, les sirven comida americana, aun con las marcas del cuarto regimiento, aunque la conversación enseguida acaba en descubrir las pistolas, tras citar los personajes el nombre de Lo Fong. Pero no se matan, sino que siguen conversando, y los matones chinos que se acercaron al otro lado de de la puerta, desaparecen otra vez. Lo Fong resulta ser un peligroso coleccionista de objetos extraños. Brady les explica que un Bayul es un lugar sagrado del budismo, y que en realidad, están hablando del mito de Shangri-La, la ciudad perdida, donde se refugian los ancianos sabios. Pero les puede conseguir a alguien que los guíe a ella en las lejanas montañas del Himalaya, si viajan allí, por un precio, por supuesto. Tras llegar a un acuerdo, sale a la ciudad a buscar el contacto adecuado.

Deciden dormir por fin unas horas, y aunque reparten las guardias, los dos marines no despiertan a la oficial británica, y la dejan descansar. Por la tarde, vuelve Brady, y aunque ya les ha encontrado un contacto para viajar al Tíbet, también les ofrece la posibilidad de ponerles en contacto con un club o sociedad de caballeros británicos en Hong-Kong, que luchan contra la oscuridad y el mal. Que son los “buenos”, pero mejor organizados. En principio, tras discutirlo un poco, los personajes deciden trasladarse al aeropuerto y viajar a Hong-Kong y ponerse en contacto con ese grupo, que podría proteger el objeto.

Pero al llegar al aeropuerto, tras burlar fácilmente a un agente alemán muy agotado, y cuando aun estaban dudando sobre su destino, son encontrados por un oficial americano de las fuerzas aéreas, que dice saber de su misión y que ha sido enviado por Washington para ayudarles.  Se presenta como el capitán Randall y reconoce que Brady le ha dado el chivatazo de donde pensaban ir a cambio de bastante dinero, y les ofrece su ayuda, incluso si quieren viajar al Tíbet, ya que esas son las ordenes que le han llegado desde Washington. Para ello, necesita unas horas para conseguir un avión, así que deciden perderse por la ciudad en la zona china, hasta el amanecer.

B-24 LiberatorEmpiezan a callejear, hasta que se alejan del aeropuerto y las zonas occidentales, pero descubren que los están siguiendo al menos dos chinos, y los intentan emboscar en una esquina. El encuentro se convierte en un tiroteo con media docena de esbirros armados con machetes y revólveres. Con mucha habilidad y algo de suerte consiguen acabar con ellos, pero deben salir corriendo. Se esconden el resto de la noche, en almacenes de la zona china, hasta que llega el amanecer, y se  cuelan disimuladamente en el aeropuerto, llegando al almacén donde les dijo el capitán Randall que se presentaran, junto a la pista. Una vez allí, encuentran el oficial con dos soldados vestidos de paisano, pero armados. Les lleva a la parte delantera del almacén, y ven como un moderno avión con marcas de la fuerza aérea norteamericana aterriza, y se acerca. Sin parar los motores, suben a bordo, mientras Randall les explica que acaba de despegar del aeropuerto militar, sin ordenes oficiales, y que los pilotos no saben donde deben ir, que se lo digan ellos a bordo. Cuando reciba alguna orden de Washington, se lo hará saber por radio. Les desea suerte, y el avión se pone en marcha.

Los personajes parten hacia las montañas del este de China.

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