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A las siete de la mañana, un preocupado botones llama a la puerta, extrañado de que nadie se levante a desayunar. Ya despiertos, desayunan, pero le explican, ante su extrañeza, que seguirán descansando. A media mañana, se trasladan a las mesas del comedor, y allí leen el libro robado a la secta, mientras esperan la hora de comer.

Sin nada que hacer, deciden coger el coche y buscar el lugar desde donde Howard es capaz de soñar. Calculan la existencia de una Sombra, en base a lo que vieron en el sueño, y buscan la zona usando el Arrecife del Diablo como referencia. Pero al detener el coche, ven como el Sheriff los esta siguiendo, así que deciden cambiar su ruta. Cruzan el pueblo, hasta despistarlo, y se acercan a la tienda de material de pesca. Kirkman, el dueño, los ve, sin que lleguen a entrar, y sale a increparles por haber robado el libro. Histérico, le existe que se lo devuelvan, o sus amigos lo mataran. Aun así, consiguen convencerle de que no tienen nada que ver, y el pobre hombre incluso reconoce que tiene nueve días antes de tener que usar el libro, lo que tranquiliza a los investigadores.

Wind Hill InnYa que han despistado al Sheriff, deciden volver a intentar encontrar la cueva. Dejan el coche entre los arboles, y empiezan a buscar por la orilla. Tras un par de horas, sienten la presencia de la cueva, y localizan el punto exacto, pero deciden no entrar hasta la noche. Al moverse por la costa, el Padre Winbish ve al otro lado del río, hacia el norte, a una mujer anciana, que le saluda desde el jardín de un pequeño hotel junto a la orilla, el Wind Hill Inn.

Asi que vuelven al pueblo, para cenar y esperar a la noche. Al entrar en el hotel para cargar todas sus cosas en el coche, pasan junto al dormido botones, y descubren en la habitación de los dos hombres a Kirkman, registrando en busca del libro. El pobre hombre es cogido por sorpresa, y acaba llorando mientras pide clemencia. Esta aterrorizado. Si el alcalde descubre que le han robado el libro, esta muerto. Le dejan ir, y parten hacia la cueva.

Tras dejar el coche bien oculto entre unos arboles, caminan hacia la costa, y buscan entre los acantilados, hasta que notan perfectamente la presencia de la Sombra. Consiguen encontrar una ruta comoda para descender, y se acercan a una gruta en la ladera. Entran en un estrecha gruta, que acaba tras cincuenta metros llenos de giros. Pero también notan la presencia de un portal a las Sombras, una entrada oculta al Mundo Inferior. Al entrar, aparece otra vez el cuervo, en su forma más monstruosa, sobresaltando al Padre Winbish, que lo identifica con un demonio, lo cual no deja de ser bastante razonable, dado su aspecto.

Innsmouth y alrededoresDos quiebros en el túnel y llegan a una zona más amplia, donde acaba la cueva. Han llenado la caverna con estanterías de madera, hechas artesanalmente, pero con habilidad. Están llenas de fotos y de objetos personales, todos de la mujer y el hijo de Howard. En el centro, mantas agolpadas, y un olor a opiáceos usados demasiadas veces. Vuelven a la cueva del mundo normal, y se esconden, esperando al soñador.

Cuando llega Howard, le dejan pasar, y esperan media hora. Al entrar en la Sombra, el carpintero esta en las mantas, con un sueño profundo por los opiáceos. Cuando entran, el Padre Winbish y Brownstone caen dormidos al momento, atrapados en el sueño de Howard. Reviven la pesadilla de la muerte de su familia, pero también llegan a ver como tiempo después, una mujer ya mayor lleva a Howard a este lugar, y le enseña que puede usar su poder para recordar a su mujer y su hijo. Le explica que le ayudar a controlar su poder, a cambio de que la ayude en su misión. Pero Howard se niega, no quiere saber nada de extraños mundos, ni poderes ni nada similar. Ven como se convierte en un desesperado adicto a soñar con su familia, y eso hace noche tras noche. Incluso abandona el culto al que pertenecía, al descubrir que el si tiene poderes de verdad.

Winbish consigue liberarse del sueño, y crea uno propio, donde introduce a Howard. Es una copia completa de la pesadilla de la muerte de su familia. Pero con una diferencia, Winbish empieza a introducir en su mente la idea de que debe dejar todo atrás, le hace soñar con un futuro lejos de Innsmotuh, para intentar que esa idea se quede en su mente. El Padre también consigue contactar con las mentes de los niños, que están a menos de dos horas del pueblo, llegando por los bosques, casi sonámbulos, atraídos por el poder de Howard.

Mientras, Clarisse esta vigilando junto al cuervo, protegiendo sus cuerpos mientras duermen. Casi tres horas después, Brownstone y Winbish despiertan, tras manipular la mente de Howard. Le dejan durmiendo, todavía bajo el efecto de las drogas. Cuando le explican a Baker lo que ha sucedido, oyen como un grupo de hombres entra en la cueva. Ocultos en la Sombra, ven como el alcalde dirige a una docena de cultistas armados. Están buscando a los forasteros, pero ninguno es más que humano y no ven la Sombra.

Viuda KentLes oyen hablar. Los lugareños protestan al alcalde, de que aquí no hay nadie, que la cueva no tiene nada especial, por mucho que hayan seguido a Howard a veces, solo para perder su pista cada noche. Su líder les obliga a esperar, y estos pierden el tiempo charlando. Sus protestas se centran en que la viuda Kent no ha conseguido todavía encontrar a alguien con poder real, para sacrificarlo y abrir un portal a sus dioses oscuros. Los comentarios llaman la atención de los personajes, que saben que la anciana conoce el poder de Howard, y se lo esta ocultando a los cultistas, con los que en teoría esta aliada, ya que su difunto marido era el anterior líder del culto, hasta que murio en 1927, en el ataque del gobierno al pueblo.

Al amanecer, los cultistas ya se han ido a sus casas, y los tres dejan la cueva. En apenas dos horas, han recogido a los tres niños, dormidos y agotados en los bosques, y parten hacia Boston, con el plan de recoger a Nicky, el cuarto niño, en el psiquiátrico. Aunque no tienen una orden para hacerlo, Baker falsifica el documento que les permitía ver al niño, y lo convierte en una orden para sacarlo del hospital. El doctor no pone ningún impedimento, y la Hermana Lilly parece incluso dispuesta a darles algún niño más, para que lo saquen del lugar.

Dodge 1935

Continúan viaje en coche, y en el aeropuerto de Boston, entregan los niños a varios jesuitas, que se los llevaran a un lugar seguro. Vuelan a New York, donde son recogidos por Rigg, que los lleva a las oficinas del Rockefeller Center. Les avisa que parece una casa de locos, con todo el mundo corriendo de un lado a otro. En el garaje, hay una docena de coches con agentes, y las oficinas están llenas de gente. Se cruzan con Donovan, que les cita en su despacho, aunque antes le pide a Brownstone que vaya a otra sala de reuniones. Esta agrupando a todos los agentes con pasado militar, para cumplir una misión especifica que necesita soldados en Sudamerica. Dado que el FBI sigue controlando las labores de inteligencia civil en esa zona, usara como tapadera una misión militar.

Mientras todo es un caos en las oficinas, Winbish y Baker esperan a Donovan. Cuando este consigue unos minutos, se sienta rápidamente con ellos. Les felicita por su trabajo, y les transmite la felicitación del Superior de los Jesuitas, que se ha comprometido a velar por los niños rescatados. Ha aceptado que esten bajo sus custodia, a cambio de que el Padre Winbish, siempre con su propio consentimiento, colabore en algunas misiones, dada la escasez de personal. El religioso acepta, asi que les envia al hotel a descansar. Espera que tengan unos cuantos dias libres antes de tener que volver a viajar.